Cómo armar el pedido para no quedarse sin stock a mitad de semana
La rotura de stock en los productos de mayor salida es la pérdida más silenciosa de un comercio. Algunas pautas para dimensionar el pedido semanal.
En los comercios de barrio, entre veinte y treinta códigos explican la mayor parte de la facturación diaria. Son los que nunca deberían faltar, y sin embargo son los primeros que se agotan cuando el pedido se arma de memoria.
Empezar por los que más salen
Antes de mirar el resto de la lista conviene cubrir esos veinte o treinta códigos para toda la semana, con un margen del veinte por ciento. Es preferible que sobre un poco de lo que se vende todos los días a que sobre lo que rota una vez por mes.
Mirar el calendario
Los feriados largos, los fines de semana con pago de haberes y el inicio de clases mueven la demanda de manera previsible. Ajustar el pedido de la semana previa evita tanto el faltante como el sobrestock.
Aprovechar el pedido mínimo
Como el mínimo se puede combinar entre rubros, conviene completarlo con productos de limpieza o bebidas, que tienen vencimientos largos, en lugar de forzar el ingreso de mercadería de rotación lenta.
Anticipar
Los pedidos que entran antes del mediodía se despachan en el reparto de la zona correspondiente sin esperar a la vuelta siguiente. Es la diferencia entre reponer el jueves o el lunes.